Como estamos ultimamente muy 'Grunge'... pues mira por donde que le ha llegado el momento a una 'all star band' en toda regla venida del 'Planeta Seattle' que tenía 'macerando' desde que supe de su existencia en abril. Este proyecto no es otro que 3rd SECRET, un combo de estrellonas grunge capitaneadas por Krist Novoselic (Nirvana), Kim Thayil (Soundgarden) y Matt Cameron (Soundgarden, Pearl Jam), pero también con la innegable aportación de Bubba Dupree (VOID, Hater, Brant Bjork and The Low Desert Punk Band, etc,...) y las vocalistas Jillian Raye (también letras) y Jennifer Johnson, ambas frontwomen del proyecto folk country de Novoselic, Giants In The Trees. Todo ello bajo la supervisión en producción y aportación puntual compositiva del mismísimo Jack Endino, el productor del Grunge junto a Butch Vig y Rick Parashar. No me podéis negar que no arrojaba expectación y morbo un disco debut como éste. Vamos con él...
Menudo bombazo que os vengo a traer para celebrar la entrada...¡¡¡800!!! en Pupilandia y finalizar el año de noticias esperando el que viene con hambre de exclusivas y, por qué no decirlo, mucho morbo musical. Pues sí, Mad Season, la mítica banda formada por los desaparecidos Layne Staley y John Bakers Saunders y los que quedan vivos, Barrett Martin(ex-Screaming Trees) y Mike McCready (Pearl Jam) va a dar que hablar para principios de año porque estos dos últimos han decidido dar un concierto sinfónico el 30 de enero bajo el nombre de Mad Season y con, ¡atención! dos sustitutos de auténtico lujo y calaña porque Duff McKagan se ocupará de las cuatro cuerdas y...¡TACHANN!!, Chris Cornell va a ocupar el lugar del malogrado Layne Staley. ¿Os parece poco?
Volvió a ocurrir hace tan sólo dos semanas, en concreto el 25 de octubre de este 2014, Temple Of The Dog volvía a la vida para un acto benéfico, el 'Bridge School Benefit Mountain View' y el tema "Hunger Strike" veía la luz de nuevo siendo interpretada por dos monstruos a la voz como Eddie Vedder y Chris Cornell. En este concierto benéfico también se dieron cita 'desconocidos' como Neil Young, Brian Wilson o Florence And The Machine entre otros, con una serie de conciertos en clave desenchufada y acústica que tuvieron que quitar el hipo.
Un sorpresón me ha supuesto este artefacto de Mad Season en forma de 'Box Set'. La extinta banda y supergrupo formado por el fallecido Layne Staley (Alice in Chains), Micke McCready (Pearl Jam), Barrett Martin (Screaming Trees) y John Baker Saunders parecen querer volver a la vida con la re-edición en una 'Box-Set Deluxe Edition' de su aclamado, reconocido y único disco "Above".
Para abril de este año, en concreto el 2 del mismo se prevee su publicación mundial. Este regalo para el alma contendrá 2 CD's y 1 DVD que contendrán las siguientes gemas:
CD 1: Disco "Above" original más la canción inédita y nunca publicada "Interlude" que se quedó fuera del 'tracklist' y que sí estuvo incluida en los 'masters' del album conocido como "Above- Gold Master CD-R". Además, tres canciones que se quedaron a medias y que estaban destinadas a aparecer en un hipotético segundo disco de Mad Season. En estas tres composiciones el gran Mark Lanegan tuvo mucho que ver pues compuso las tres; dos de ellas con Barrett Martin y McMcready y la otra con Peter Buck (R.E.M.). Las tres canciones, como no, cuentan con la personalísima garganta de Lanegan, ¿Os imaginais los duetos correspondientes en los tres temas con Staley??...buffff. Por último, una versión 'remixed' del cover de John Lennon "I Don't Wanna Be a Soldier" que originalmente fue publicada en 1995 en el tributo al ex-Beatle: "Working Class Hero: A Tribute to John Lennon".
Tracklist:
1.- Wake Up
2.- X-Ray Mind
3.- River of Deceit
4.- I'm Above
5.- Artificial Red
6.- Lifeless Dead
7.- I Don't Know Anything
8.- Long Gone Day
9.- November Hotel
10.- All Alone
Bonus tracks:
11.- Interlude (previously unreleased)
12.- Locomotive (lyrics/vocals by Mark Lanegan)
13.- Black Book Of Fear (lyrics/vocals by Mark Lanegan)
14.- Slip Away (lyrics/vocals by Mark Lanegan)
15.- I Don't Wanna Be A Soldier (remix)
CD 2: Audio completo y remasterizado de su histórico concierto en el "Moore Theater" en 29 de abril de 1995. Hasta el momento tan sólo podía disponerse incompleto en el VHS "Live at the Moore" y el audio completo pero en versión 'Bootleg'.
DVD: Concierto completo en el "Moore Theater" el 29 de abril del '95, antes citado, por supuesto remezclado y remasterizado. La verdadera joya de la corona de esta 'Box Set' para el que os escribe. Tan sólo de pensarlo me pongo nervioso en este mismo momento en el que os escribo. No me hago a la idea de ver algo tan especial y mágico para mí. Además del concierto, están contenidas como 'bonus' dos presentaciones en diferentes radios, una de ellas desde la mismísima casa de...Eddie Vedder!!!...¿Se puede pedir más??..
Pues si, porque la caja también contendrá un 'booklet' con fotos inéditas de la banda más un ensayo escrito por Barrett Martin sobre las vidas de Layne Staley y John Baker Saunders, además de la historia de Mad Season.
Visto lo visto y leido lo leido ya podéis ir ahorrando 'cuartos' porque este artefacto va a ser de adquisición obligada para todos aquellos que queráis vivir aquellas atmósferas tan deprimentes pero tan especiales que creaban estos cuatro grandes músicos. ¿"Above" una obra maestra?...Pues sí, sin discusión alguna!.
Segunda colaboración en la propuesta de Master Tsi-Na-Pah, "Por Amor a la Música". En este caso le tocaba el turno al colega LoRbAdA de Bunker Sónico con una inmejorable reseña de uno de los discos en directo definitivos del rock'n'roll, el genial e inigualable "Strangers In The Night" de U.F.O. . En esta nueva ronda 'las palabras mágicas' son 'Strangers' y 'Night' y desde luego parece que casi todos nos estamos decantando por la segunda porque hay muchas y variadas posibilidades que con 'stranger' (a mí sólo se me ocurre el "Stranger Than Fiction" de Bad Religion).
Así pues, he tenido varias opciones, la mayoría de ellas muy previsibles y geográficamente localizadas en U.K. pero al final me quedé con el "A Hard Days Night" de The Beatles como opción previsible y la banda sonora de las película "Judgment Night" como opción menos trillada y más sorprendente. Ha sido al final esta segunda opción, por friky y menos esperada, el motivo por el que me he decantado por ella.
En primer lugar, os confieso que la pelicula no la he visto...¡Ni pienso! porque las críticas fueron bastante malas y porque nunca soporté a Emilio Estevez con sus poco creibles y forzadas maneras interpretativas además de que Cuba Gooding Jr. nunca fuese santo de mi devoción. Aquí venimos a hablar de su excepcional banda sonora que salió, al igual que la peli en 1993 bajo un rompedor concepto que Epic Records se sacó de la manga para vender la película en una época de 'fusion' sin límites entre estilos. En aquellos primeros noventa no sólo había 'grunge', también el metal, el rap y el rock'n'roll vivieron una segunda vida refrescando propuestas y fusionándose entre sí. Y esto es lo que pasó a la hora de confeccionar esta banda sonora, es decir, cada canción estaba integrada y compuesta por bandas punteras de Rock 'Fusion' y Metal con las 'últimas novedades' en bandas de Hip Hop cuando en aquellos tiempos al Rap todavía se le podía llamar por su nombre.
Recuerdo perfectamente que fue la primera banda sonora de estas características en tener un éxito masivo y sentó las bases para las bandas sonoras posteriores conteniendo muy poco espacio (o ninguno) para desarrollos y pasajes intrumentales dejando todo el protagonismo a las bandas implicadas que, en este caso, incluso se ocuparon de la producción del album.
Nombres de importancia capital en la música de los 90's como Pearl Jam, Sonic Youth, Faith No More, Biohazard o Slayer, entre otros, se batían en duelo, se fusionaban a la perfección o la cagaban directamente con formaciones raperas como Cypress Hill, Onyx, House Of Pain, Run D.M.C. o el mismísimo Ice-T que en aquella época ya se había dejado seducir por la música del diablo formando aquellos sorprendentes Body Count.
El disco no puede empezar mejor con el explosivo "Just Another Victim" con Helmet y House Of Pain ofreciendo la simbiosis perfecta, cortante y demoledora del hardcore y las bases hip-hop. Pero hay más temas en donde 'el puré' de estilos es expontáneo y natural, empezando por los nunca suficientemente reivindicados Living Colour Vs. Run D.M.C. con su "Me, Myself & My Microphone", el tema más conocido de la banda sonora (y que da título al album) "Judgment Night" con unos tremendos Biohazard en su mayor momento de gloria al lado de Onyx o el divertido experimento de Mudhoney Vs. Sir Mix-A-Lot con "Freak Momma" son claros ejemplos de empastación de bandas.
No debemos dejar pasar tampoco la asociación funky y cadenciosa de "Missing Link" con la extraña mezcla de Dinosaur Jr. Vs. Del The Funky Homosapien (!!!) así como escuchar el sonido de los primerísimos Therapy? Vs. Fatal en "Come And Die" con ese sonido tan característico de guitarras huecas y cortantes y una interpretación vocal llena de brutales berridos.
En cuanto a los temas 'caquita', dos de ellos corresponden a los temas relajados de la banda sonora y que, seguro, fueron compuestos en plena bacanal de marihuana en el estudio de grabación. El primero es el simplemente correcto "Fallin'" con De La Soul Vs. Teenage Fun Club, se deja escuchar pero como que no me pega en todo el conjunto; el segundo es el aburridísimo y repetitivo (como la propia banda) "I Love You Mary Jane" de Cypress Hill Vs. los inexistentes Sonic Youth (¿donde están aquí?)...¡y no me preguntéis a qué se refiere su título!!!. El otro tema 'quasi' insoportable en donde también están implicados Cypress Hill es "Real Thing" que se salva de la quema por su actitud más funky pues tiene mucho más nervio, ahora, eso sí, el Vs. son ni más ni menos que Pearl Jam y en la canción tan sólo aprecio a Vedder haciendo los coros más cutres que he escuchado en mi vida. Caquita!.
Dejo para el final los dos temas que más me sorprendieron en su momento por el cruce de cables que supuso y por ver 'otra cara' de algunos de tus héroes, en primer lugar el destructivo "Disorder" con Slayer dejándose acariciar por los típicos rapeados de Ice-T y reencontrándose con el hardcore/punk de sus inicios. En segundo lugar, el oscuro y tenebroso "Another Body Murderer" de Faith No More Vs. Boo Yaa T.R.I.B.E. que, literalmente, me siguen volando la cabeza con esos agresivos rapeos de cloaca, ese 'groove' funk-metal y esos berridos/alaridos/gritos/gemidos/....del mejor Mike Patton en una época en la que era considerado un iluminado, un diossss...
En fin, a pesar de que no a todo el mundo recomendaría esta banda sonora por los géneros musicales que toca, sí que merece la pena pegarle unas escuchas para ver como empastan entre sí caracteres y estilos, a priori, tan opuestos. Sin embargo, si fuiste tú el que mamaste aquella explosiva y heterogenea escena musical de la primera mitad de los 90's estás obligado a pegarle, no una, sino MUCHAS escuchas. Merece la pena, estáis advertidos!!
Pues sí, el 'status' de clásicos en vida es lo que se han ganado, al menos por mi parte, al visionar el tan esperado documental sobre la carrera de esta banda. El tiempo ya ha pasado y todo el mundo (o casi todo) ha podido hablar largo y tendido de este 'rockumentary'. Cameron Crowe ha hecho un trabajo importante, ellos han podido hacer una gira de aniversario por todo lo alto y el recuerdo y la nostalgia se ha apoderado de todos nosotros.
A pesar de que el documental tiene algunos momentos tediosos y otros en los que se pasa de puntillas sobre aspectos más que 'oscuros' de la banda, el resultado general se disfruta plenamente. He de reconocer que nunca seguí a esta banda con la misma locura que a Soundgarden, Nirvana y a Alice In Chains, quizás por no ser tan punks o tan metálicos como los anteriores mencionados, quizás por estar en boca de todos, pero estaba al corriente de todos sus movimientos y me emocionaron muchísimo hasta "Vitalogy", pero su etapa post-Neil Young me empezó a aburrir y la expontaneidad desapareció de la noche a la mañana cayendo en el olvido tras "No Code".
Con el disco titulado como la propia banda (el disco de la frutita dichosa) volvieron a coger impulso y garra rockera y para mí fue uno de los discos de aquel 2006 que confirmaron más o menos con "Backspacer" (2009) que no me gustó tanto pero tenía algunos temas cojonudos. Mi último acercamiento (y nunca mejor dicho) fue cuando les ví por primera y única vez en el BBk Live 2010 de Bilbao dejándome con la boca abierta y sorprendiéndome porque no esperaba un concierto tan enorme como el que mis ojos presenciaron.
Por todo esto, quería seguir con interés y dedicación lo que los de Vedder & Cia querían contarnos en el 20º aniversario de su gestación y...vaya! el viaje ha sido gratamente satifactorio aunque no haya llegado a un estado orgásmico pleno al decaer la atención llegando a su etapa más dinosáurica y aburrida para este servidor y obviar y pasar de refilón por cosas que deberían haber estado y no les han dado su merecido sitio aquí.
Estaba seguro de que la gestación de la banda en los básicos Mother Love Bone con unas imágenes más que impactantes de Andrew Wood y la tragedia que ello supuso serían un 'punto caliente' e imprescindible en "PJ 20". Y así ha sido, con la perfecta historia de aquellos Temple Of The Dog impregnados de dolor pero renacidos para homenajear al caído con la imprescindible incursión de Chris Cornell que les hizo de antesala perfecta para que 'Mucky Blaylock' se convirtiesen en Pearl jam y Eddie Vedder se cristalizase en el icono musical y generacional en el que se convirtió. La escena en directo con el jugueteo/lucha de los dos cantantes es más que emocionante.
A partir de aquí todo se alteró, el supuesto movimiento 'grunge' con Nirvana a la cabeza, el pelotazo musical y mediático que supuso "Ten", la vorágine de conciertos, su inigualable "Unplugged", la idiosincrasia de la ciudad de Seattle y su escena y el estar en boca de todos y a toda hora supuso un desgaste mayúsculo del que sólo se pasa por encima su relación con Layne Staley y Jerry Cantrell que era mucho más cercana de la que se muestra en estas imágenes. Uno de los mejores momentos de aquella época para mí fue el excesivo y alcoholizado "State Of Love & Trust" en la fiesta de presentación de "Singles" en el '92. Aquí os lo dejo.
Tras todo este cúmulo de sensaciones extremas, pero también nostálgicas, de aquella explosión, se suceden momentos muy buenos, momentos menos buenos y situaciones que se hubiesen podido eliminar por otras menos, digamos, 'correctas' y que hubiesen cerrado el círculo como es debido.
La situación y el litigio contra Ticketmaster eran muy desconocidos para mí, ha sido una declaración de intenciones aquella actitud que les acarreó verdaderos problemas y que derivó en la primera crisis grave de la banda tras aquella 'gira Ticketmaster' y de la que salieron realmente tocados por el boicot que sufrieron y porque muy poca gente les apoyó.
Los problemas de los excesos y las adicciones varias de varios de sus componentes están aquí 'colgados con pinzas' y se entiende hasta cierto punto cuando hasta el mismísmo Mike McCready (y no fué el único) generaba verdaderos problemas a la hora de subirse a un escenario y estuvo muchas veces a punto de abandonar el barco. Otra de las cosas que se quedan tan sólo en la superficie es el problema de los baterias que despachan con una coña muy cutre enfocándolo bajo un punto de vista cómico, muy 'Spinal Tap', con flashes de todos los desafortunados hasta que se quedan con Matt Cameron. Creo que Dave Abruzzese aquí hubiese tenido mucho que decir pero no se le ha dado su lugar, supongo que por no herir susceptibilidades en un aniversario como éste.
Por contra, una cosa que sí está bien enfocada es la época en la que Pearl Jam se quedan 'secos' tras "Binaural", y no sólo compositivamente sino también a la hora de epatar a las nuevas generaciones. La tragedia de Roskilde del 2000, el 10º aniversario de la banda tocando "Crown Of Thorns", las nuevas intenciones y la savia renovada en directo con los constantes cambios de repertorio son más que interesantes, a pesar de no llegar a superar los movimientos de sus inicios.
Pero lo que me sobra muy mucho son los 'recorridos en coche' de Gossard y la manía que se tiene ultimamente en los 'rocumentarys' de poner a la estrella en su casita, caso del citado Gossard y del propio Vedder o en una granja en medio de la América profunda, caso de Ament. Innecesarios a la hora de humanizar al icono musical porque, si con su música se convierte en un referente o en un personaje emblemático ¿Para qué mostrarlo enseñando tazas de café seco o enseñandonos cuadritos de sus ídolos o influencias?. Las estrellas siempre deberían esconder su cotidianidad para sí mismos y dejar al fan tranquilo soñando con la revolución que ellos mismos predicaron.
Puntos negativos debía de haberlos pero no quisiera acabar así ya que el final del film es una conmovedora interpretación de "Better Man" con un público entregadísimo cantando casi 'a capella' el comienzo y el estribillo de esta grandísima canción de "Vitalogy".
El tiempo pasa demasiado rápido y ya hace algo más de veinte años que se publicó "Temple Of the Dog", el disco tributo/homenaje póstumo que le dedicó Chris Cornell a su compañero de piso y mejor amigo Andrew Wood.
Hacía muchísimo tiempo que no volvía a sumergirme en un album tan especialmente bello pero tan doloroso y sentido como este.
La historia ya la conocéis todos, Andrew Wood (Malfunskun, Mother Love Bone) muere de una sobredosis de heroina y su amigo Cornell se siente especialmente inspirado para exorcizar su dolor a través de canciones mucho más personales e instrospectivas que lo que estaba haciendo con Soundgarden, de estas primeras intentonas salen ni más ni menos que "Say Hello 2 Heaven" y "Reach Down".
No tarda el frontman de Soundgarden en contactar con los antiguos colegas de Wood en Mother Love Bone, Stone Gossard y Jeff Ament, para plasmar ideas que le seguían rondando por la cabeza y probar, sin ningún tipo de presión discográfica, si podían completar un album en toda regla aportando estos últimos también ideas al proyecto de Cornell. Matt Cameron, muy acertadamente, se les une a la batería y el futuro guitarrista de Pearl jam, Mike McCready, completa la formación como guitarra solista.
Estaba claro que el material que estaban extrayendo era muy intenso emocionalmente por la fatídica situación que generó el proyecto pero musicalmente considero que es uno de los discos clave de principios de los noventa (y de toda la década de los 90) por tener unas canciones que, a día de hoy, han pasado la prueba del paso del tiempo y se han convertido en himnos inmortales incluso antes de que Soundgarden y Pearl Jam explotasen meses después a nivel masivo.
Eddie Vedder fue el último que se unió, casi de forma anécdótica, al combo ya que realmente fue a hacer una audición a Seattle para Mooky Blaylock, o lo que es lo mismo, los futuros Pearl Jam. Acabó haciendo coros en "Pushing Forward Back", "Your Saviour" y "Four Walled World" para cristalizar su colaboración con la icónica "Hunger Strike" en un dueto sin igual con Chris Cornell que casi fue improvisado para ver como Vedder se defendía sin ningún tipo de orden o directriz. No hace falta decir que lo bordaron pariendo una de las canciones más reconocidas del disco por su fuerza e intensidad creativa y emocional.
Tanto "Say Hallo 2 Heaven" como single más reconocido (y uno de los más hermosos del disco) como "Reach Down" ya te dejan absolutamente k.o.. Vemos un registro tan distinto de Cornell a nivel de interpretativo que cualquiera diría que quedaban meses para la publicación de la locura de disco que es y supuso "Badmotorfinger" pero el cantante estaba afectadísimo a la par que muy lúcido a nivel creativo para salirse de la locura garajera y pesada de Soundgarden. "Reach Down" me parece enorrrrrme con esos once minutos de improvisación, blues distorsionado y armonías sorpresivamente soul.
De "Hunger Strike" únicamente añadiré lo mucho que me recuerda el riff que pasa a electrificar la composición a los Alice In Chains de "Facelift", por lo demás, triste belleza hecha canción.
De las emociones y los sentimientos a flor de piel pasamos a la composición más urgente y punk del disco en la que Gossard y Ament meten baza, así es "Pushing Fordward Back". El final es un verdadero desafío vocal para la privilegiada garganta de Chris.
"Call Me A Dog" se embellece y nutre del piano de Rick Parashar (coproductor del disco). Una canción para escuchar bien jodido pero con la fuerza necesaria para llegar al final del tema sin que se te hallan saltado las lágrimas. Los alaridos de Cornell, de nuevo, son antológicos y el sólo de McCready acojonante.
En la línea del anterior, emocionalmente extrema y evocadora, se abre "Times Of Trouble" que con "Four Walled World" cierran una trilogía de temas oscuros y deprimentes. En "Times..." no puedo parar de recordar el "Sap" de Alice In Chains con esas acústicas tan cuidadas. De hecho fantaseo en estas recientes escuchas con la remota posibilidad de que la hubiese cantado el mismísimo Layne Staley, la superpongo, la evoco, la siento, no tengo remedio, es así. La armónica final me despierta del sueño con Staley para acabar el tema con un 'crescendo' mágico a nivel vocal e instrumental (grande Matt Cameron). Con "Four Walled World" siento claustrofobia, os lo aseguro, pero eso no quita que bajo el estado depresivo que emana de cada surco de la composición no fluya un halo de esperanza vital y alocada. Todo un viaje al centro de tu alma y otra vez Matt Cameron luciéndose.
"Wooden Jesus" no deja de ahondar en la temática religiosa y crítica que gustaba mucho de explotar el amigo Chris en el inminente "Badmotorfinger". Un tema melódico y hermoso en donde la garganta del cantante descansa para mostrarse deliciosamente contenido y acariciado por el soul.
"Your Saviour" es el último tema enérgico del disco con un riff muy pegadizo y trotón y que vuelve a mostrar esos preciosos 'crescendos' armónicos e instrumentales de los que presumen casi todas las canciones de "Temple Of The Dog".
"All Night Thing", esta vez sí, el tema que cierra este pedazo de alma, relaja el final del viaje con ese órgano omnipresente dando el protagonismo absoluto a Cornell como merecido fin de fiesta, relajado, sugerente y precioso en su interpretación vocal.
¿Se puede pedir más a un disco de estas características?....clarísimamente no!, pero el morbo que produce saber que meses más tarde serían ídolos de masas y que marcarían a toda una generación ya es suficiente para cualquiera que no se halla acercado a un album con temas sencillamente perfectos paridos desde lo más profundo de las entrañas y teniendo al cantante de Mother Love Bone muy presente en el corazón de Cornell, Gossard y Ament.
Andrew Wood seguro que lloró en el cielo o en el infierno con el trabajo de sus amigos.
PD: No os perdáis los tres videos, sobre todo el segundo y el tercero porque la emotividad se apodera tremendamente de uno al visionarlos.
Una de las cosas que más me gustan es hablar de rock'n'roll, of course. Discos magistrales, giras inolvidables, auge y caída de una banda, el paso del tiempo para una estrella del rock, las primeras escuchas de discos básicos, la "pérdida de la virginidad" y el bautismo rockero eterno cuando te pasaban ese disco que marca un antes y un después en tu vida, etc,...
Pues bien, hace mucho, muuucho tiempo que este pupilo no tenía una conversación musical como dios manda y por fin este fugaz pero excitante momento se produjo hace unos pocos días. Conversaciones musicales las tengo todos los días a través de la red con todos vosotros y es agradable saber que hay gente como tú en la red pero, no sé, conversar sobre uno de los temas que más te gustan en un entorno inesperado con personas que (inesperadamente) te sorprenden por su sabiduría y bagaje musical siempre es algo cojonudo.
Y bien, ¿Donde se ha producido semejante cruce de rockeras opiniones?....¡Pues en una fría y anodina sala de profesores!!. Tengo la mala suerte de no tener muy cerca a gente que ama el rock'n'roll como vosotros, ni familiarmente, ni en el entorno de amistades más cercanas y estos son uno de los motivos por los que escribo en este blog pero cuando una mañana cualquiera de un día cualquiera llegas al curro, te acercas a la máquina del café, esperas a que la pantallita te de la orden de "retirar" y escuchas el nombre de George Harrison y de Springsteen en menos de diez segundos sentí en ese momento mis orejas crecer más allá de lo que lo hicieron las de Dumbo.
Por supuesto no tardas en "integrarte" como sea en la conversación para felizmente darte cuenta de que, algunos de los compañeros con los que has cruzado limitadas conversaciones (centradas en comportamientos adolescentes) ahora han sacado su pasión y sus experiencias vitales relacionadas con esta música que nos gusta tanto.
Los temas se sucedían de una manera muy fluída y expontánea y cada vez me iba dando cuenta de que todos los que entramos en aquella conversación, menos una sufrida y desorientada compañera, controlábamos más o menos el estilo musical o la banda en cuestión que salían "a la palestra". Los discos en solitario de George Harrison, el reinado 80's del Boss, ¿"Born to Run" o "The River"?, la euforía de Police y el aburrimiento del actual Sting, el majestuoso directo de Sam Cooke, la excesividad 70's de Led Zeppelin y de Pink Floyd, el "petardazo" de Keith Moon al final de "My Generation", hoteles destrozados por rockstars, la disparidad de opiniones sobre el legado de Deep Purple, los dos bandos que se produjeron cuando hubo que decantarse por Hendrix o Clapton (Hendrix, in my opinion!), el auge del Sleazy y el pelotazo del "Appetite..."...
No podía creérmelo pero los temas siguieron (y los compañeros también) hasta la misma sala de Informática en donde se cambió de palo pasando a hablar del papel en el mundo del rock'n'roll patrio, de discos y canciones censuradas y, por último del último gran movimiento que dió el rock'n'roll centrados en figuras como Vedder, Cobain, Jerry Cantrell y Layne Staley o el demonio venido a menos de Cornell con sus reencarnaciones mainstream fallidas entre 007's y aspirante a impersonator' de Jeff Buckley.
Fueron tan sólo setenta minutos de pasión y desenfreno rockero en aquellos educativos habitáculos, con calma pero con nervio divagamos sobre lo que a unos les ha movido el alma hace años ya y sobre lo que a otros nos sigue cosquilleando el estómago y la espalda, sobre descubrimientos personales y revelaciones que llevaban demasiado tiempo macerándose sin una salida.
El Domingo volví a escuchar por millonésima vez el "Ten" de Pearl Jam en el coche y se me volvió a erizar la piel con esas grandes canciones que todos conocéis de sobra pero ¡Qué disco!. Tengo que reconocer que Pearl Jam no fueron ni estuvieron en lo más alto de mis gustos grungies' en los 90's, quizás porque fueron encumbrados exageradamente por la MTV, quizás porque fueron los supuestos estandartes de la "Generación X", no lo sé pero en mi caso y ante discos tan bestiales como "Dirt", "Badmotorfinger", "Sweet Oblibion" o sobre todo "Nevermind" la mermelada de perlas siempre estuvieron ahí aunque no quemaba sus discos como los anteriores. Siempre odié ese cambio de posseur' de un Vedder frenético en sus conciertos a ver un Vedder excesivamente contenido interpretando las excelentes composiciones de sus tres primeros discos, me enervaba verlo en las entrevistas con Vanessa Warwick como si la cosa no fuera con él y fuese un forzado autista a la hora de contestar, etc,... En fin, todo esto ha cambiado para mí a partir de verlos en el BBK 2010 del que ya hice la obligada crónica y en la que flipé con un grupo que pensaba que no me llegaría demasiado en directo.
Pero ahora volvamos al principio de mi exposición: "El Domingo volví a escuchar por millonésima vez el "Ten"..." porque me quiero quedar con el Vedder impredecible y expontáneo, me quiero quedar con una banda que bordó un concierto tan especial como su "MTV Unplugged". Y es que, siendo un concierto de tal embergadura, todavía me parece mentira que su publicación oficial se retrasase hasta la edición especial de "Ten" hace dos años cuando lo que nos ofrecen Gossard, Mc Cready & Cia. es oro puro condensado en siete canciones llenas de pasión, desgarro, vitalidad y nervio. Aquí tenemos a la mermelada de perlas funcionando como una máquina perfectamente engrasada pero que a la vez disfruta, improvisa, juega con sus composiciones dándote en todo momento la impresión que están en plena 'jam session'. Y por último, siempre destacaré esa garganta tan priviligiada que tiene Eddie, ni un fallo destacable, todo pasión y entrega, en fin un intérprete como debe ser, creible y con un sensibilidad que te desborda y emociona en cada segundo. Os dejo el último corte en donde la pasión llega a su clímax ofreciéndonos algunos momentos que ya se han convertido en clásicos en este mundo nuestro que es el rock'n'roll.