Chris Cornell cumplió hace 7 días 56 años. Hablo en presente, no me equivoco lo más mínimo, para quien suscribe, el Dios Cornell sigue muy vivo, sigue claramente dentro de mi alma y de mi mente y por detalles como el que tuvo su viuda, Vicky Cornell, el pasado 20 de julio (fecha en la que también murió El Pequeño Dragón...), le seguimos teniendo muy presente día a día. ¿Y cuál es el detallazo?, pues ni más ni menos que una cover del clásicazo de los Guns N' Roses, "Patience", perteneciente a aquel seminal y significativo Lies (1988). Me 'desayuné' de la noticia en el blog 'Stage III' de mi camarada Karlam y os puedo asegurar que fue muy emocionante escuchar semejante tema, que tanto ha marcado mi juventud, en un blog que siempre le ha mostrado el respeto que merece un artista y genio como Chris. Salta, por favor, te quiero contar algún detalle más...
Continuamos inmersos en el desierto con una 'Oleada Stoner' en formato videoclip que bien merece protagonismo absoluto. Se nota que los Wishkah de Sanlúcar de Barrameda creen ciegamente en su E.P. debut Monolith (2016) (RESEÑA AQUÍ) porque tan sólo medio año después de su lanzamiento y tras varios conciertos defendiéndolo con uñas y dientes, acaban de sacar a la luz su primer videoclip profesional con uno de los temas más emblemáticos de su primera colección de canciones, en concreto el track que da también título al E.P. llamado "Monolith" y que es uno de los más trabajados en ambientes y pasajes en donde el Stoner/Sludge vienen acompañados de estructuras progresivas y descarnada épica.
Me guardaba esta joyita salida a finales de agosto para tiempos más otoñales y creo que ya ha llegado el momento de daros mis impresiones sobre este disco tan especial de Mad Season titulado Sonic Evolutions: Mad Season with Seattle SymphonyOrchestra (2015). Mad Season, al igual que Alice in Chains, es una banda que siempre me tocó la fibra hasta límites insospechados, que siempre me quebró el alma con las canciones de ese único e irrepetible Above, un auténtico viaje de introspección, de rabia contenida que por fin explota, de tristezas y melancolía llevadas hasta el límite, de...tantas cosas...
Nunca quemé Above a pesar de encontrarme ante una OBRA MAESTRA de los 90's, y no porque me cansase sino porque 'el viaje' por sus surcos se convierte en algo duro de soportar a sabiendas de todo el infierno porque el que estaba pasando Layne Staley, de que su bajista, John Baker Saunders, estaba a punto de palmarla (cinco años después moriría por sobredosis) y de que Mike McCready también estaba pasando lo suyo aunque lo llevase siempre en secreto y se controlase con las sustancias peligrosas más que sus otros compañeros. A pesar de tantas oscuridades, la belleza de sus canciones es inmortal, se ha convertido, al menos para mí, en legendaria y siempre me lo escucho dos o tres veces al año para recrear su excelsa tristeza y su vacío existencial.
Menudo bombazo que os vengo a traer para celebrar la entrada...¡¡¡800!!! en Pupilandia y finalizar el año de noticias esperando el que viene con hambre de exclusivas y, por qué no decirlo, mucho morbo musical. Pues sí, Mad Season, la mítica banda formada por los desaparecidos Layne Staley y John Bakers Saunders y los que quedan vivos, Barrett Martin(ex-Screaming Trees) y Mike McCready (Pearl Jam) va a dar que hablar para principios de año porque estos dos últimos han decidido dar un concierto sinfónico el 30 de enero bajo el nombre de Mad Season y con, ¡atención! dos sustitutos de auténtico lujo y calaña porque Duff McKagan se ocupará de las cuatro cuerdas y...¡TACHANN!!, Chris Cornell va a ocupar el lugar del malogrado Layne Staley. ¿Os parece poco?
Volvió a ocurrir hace tan sólo dos semanas, en concreto el 25 de octubre de este 2014, Temple Of The Dog volvía a la vida para un acto benéfico, el 'Bridge School Benefit Mountain View' y el tema "Hunger Strike" veía la luz de nuevo siendo interpretada por dos monstruos a la voz como Eddie Vedder y Chris Cornell. En este concierto benéfico también se dieron cita 'desconocidos' como Neil Young, Brian Wilson o Florence And The Machine entre otros, con una serie de conciertos en clave desenchufada y acústica que tuvieron que quitar el hipo.
El disco más esperado del año para este Pupilo que os habla si no mencionamos a Redd Kross. Han sido tantas las ganas de tener un nuevo album de los de Seattle y tantos momentos en donde pensaba que este 'comeback' tan sólo se limitaría a actuar en directo y vivir de rentas pasadas que ya empezaba a perder la paciencia de verdad.
Hace más o menos tres años que Soundgarden volvieron a la vida tocando en directo tanto en programas varios como en selectos conciertos y festivales, lanzaron el acertado recopilatorio "Telephantasm" y el año pasado nos deleitaron con "Live On I-5", un directo perteneciente a la gira de "Down On The Upside". La banda estaba activa a nivel de directo pero también a nivel discográfico pero a sus fans de toda la vida tan sólo nos ponían los dientes largos y nos hacían dudar sobre si la carrera de Soundgarden continuaría o se disiparía entre la dudosa niebla de estos 'dos caramelitos' citados más arriba.
Por suerte esto no ha sido así y, por fin, tras una más que dudosa colaboración en un sub-producto Hollywoodiense con la 'quasi' nu-metalera "Live To Rise", tenemos un album de verdad de Soundgarden. Tal y como me pasó con Redd Kross en su momento (y en menor medida con The Darkness) me parece mentira estar escuchando nueva música de bandas que ya dabas por enterradas por lo que la nostalgia y las ganas condicionarán mi objetividad, pero bueno, ese es mi problema.
Con unas cuantas escuchas ya, puedo afirmar que no es un disco ni flojo ni mucho menos malo como se ha empezado a catalogar por la blogosfera. Es un disco de Soundgarden de todas todas, el sonido sigue intacto, los riffs siguen siendo tan retorcidos como siempre y los cuatro músicos tocan como nunca en este "King Animal". Otra cosa es la calidad compositiva porque sí es cierto que el disco, en su primera parte, es más que aceptable pero en la segunda pierde fuelle de manera alarmante. Desde luego no es un trabajo que entre a la primera, os lo aseguro, dadle oportunidades porque aquellos que estáis acostumbrados a dar dos o tres escuchas a un disco 'para pasar a otra cosa mariposa' os váis a perder algunos muy buenos momentos.
El adelanto que supuso "Been Away Too Long" más su correspondiente videoclip, os soy sincero, a mí sí que me gustó, ni rastro del Cornell en solitario en una canción que exuda pegada con su riff y tiene una melodía de lo más pegadiza. El perfecto adelanto de "King Animal". Pero si os hablaba de pegada "Non-State Actor" está sobrada de ella, un tema buenísimo con Chris Cornell sacando el diablo que lleva dentro, un tema rabioso y rebelde, potentísimo a la par que melódico. Para mí uno de mis dos temas clave para que este disco te pueda gustar. Pero es que "By Crooked Steps" no se queda atrás, quizá el nivel sea inferior a los dos primeros pero ese riff tan machacón me gana, qué queréis que os diga.
El primer parón para respirar nos viene con el correcto "A Thousand Days Before", quizás haciendo un guiño en su título a aquel mágico momento en el que los cuatro de Seattle volvieron a verse las caras. Los cambios de ritmo y las melodías hindúes mezcladas con trompetas muy en segundo plano lo mejor.
A partir de aquí el primer bajonazo claro, "Blood On The Valley Floor" me recuerda, como ya dijo en su momento ROCKLAND, con el "Ego, The Living Planet" de Monster Magnet. El tema en sí no tiene un mal riff, ni mucho menos, pero es que...¡Es lo único que tiene el tema!, aquí no hay nada más dando la impresión de que se ha quedado en una idea que no han acabado de cuajar. Le sigue una de las dos 'cagadas' de este disco, "Bones Of Birds", y yo me pregunto ¿Cómo le han dejado Cameron, Shepperd y Thayil meter un tema tan ñoño y baboso como este?...
...menos mal que "Taree" arregla considerablemente las cosas, porque este track, siendo un medio tiempo como el anterior, tiene otra atmósfera y es más 'REAL' que "Bones...". Su atmósfera reposada pero oscura, muy oscura, me atrapa y no sabéis como a medida que el tema se va calentando. El climax final con Cornell gritando 'Taree' me estremece como ningún tema de este disco, buffff!!.
Y ahora viene la segunda parte del album, mucho, muchísimo más floja que la primera pero disfrutable a nivel instrumental, quizás porque al bajar el nivel en la melodía no te quede otra que fijarte en cómo tocan estos tipos sus instrumentos. Le llegó el momento a Ben Shepperd y a Matt Cameron para demostrar el por qué están tan compenetrados ya que los temas que vienen ahora se salvan de la quema por lo bien tocados que están y lo retorcido de sus ritmos. De Thayil, la verdad, me callo porque pasa más que desapercibido en este tramo final.
"Atrittion" es el tema punkarra del disco pero que no me atrapa tanto como la triada inicial, la voz de Cornell me pide sonar desgarrada y salvaje y no entiendo como interpreta un tema con tanto nervio con una voz tan arrastrada y con poca sangre. A partir de aquí poco más, lo mejor de "Black Saturday" es su sabor a Pearl Jam y el interludio atmosférico a medias entre Depeche Mode/NIN, de la segunda 'cagada', "Halfway There" no debería ni gastar teclado para un tema que tendría sentido en los acústicos de Cornell o en su 'happy album' "Scream".
Llegados a este punto, los tres temas que faltan también tienen algun buen momento y es claramente en donde Ben Shepperd toma el protagonismo que merece inaugurando todos los temas junto a Matt Cameron. Me hipnotiza seguir estos temas sin pegada comercial y con un nivel de aprobado 'pelado' tan sólo por la interpretación que hacen bajista y batería respectívamente. De "Worse Dreams" tan sólo me atrae la esquizofrenía y locura de su esquizoide 'interludio', "Eyelids Mouth" sería un tema atmosférico menor en la línea de aquel "Down On The Upside" y "Rowing", bueno, ¿Qué es "Rowing?. Con un retorcido bajo de Ben y bases Trip-Hop te podrías hacer la pregunta sobre si esto es Soundgarden o no, menos mal que es la última canción y el 'experimento' se acaba pronto pero no es, ni mucho menos, el ansiado final que querríamos todos para un disco de Soundgarden tras dieciséis años de sequía en estudio.
Para acabar, tenía hambre de 'Jardín Sónico' y escucho el disco sin problemas, lo disfruto, menos los dos temas que ya sabéis. No me parece el disco tan desastroso como algunos vaticinaron la semana pasada como tampoco pienso que Cornell haya perdido su capacidad como compositor pero está muy por debajo de aquellos majestuosos "Badmotorfinger" o "Superunknown" porque este "King Animal" no me ha volado la cabeza como sí hicieron aquellos y porque la irregularidad tras tanto tiempo esperando es la protagonista en esta colección de canciones.
Tenía ganas de encontrar el momento adecuado y tranquilo para degustar el disco acústico de Chris Cornell y ha vuelto a ser en esas tardes que paso de 'entertainer' acompañado de mi hija. Ultimamente ya me puedo centrar en dos mundos distintos a la vez y mientras tengo en mis manos plastelina, pinceles o puzzles, por mi oreja entran sin parar U.F.O., Mark Lanegan, Foxy Shazam, Hogjaw o este "Songbook" por citar algunos.
El disco de Chris Cornell nos viene a mostrar más que nunca la desnudez de su creativa alma en una gira acústica que realizó el año pasado y que empezó en Abril para, intermitentemente, repetirse hasta finales del 2011. Si bien este tipo de discos en directo no me satisfacen al 100% debido a que son grabaciones en varios días del pasado mes de Abril perdiéndose ese aura de directo-directo, este album es una excelente 'libro de canciones' que demuestra el increible estado vocal que todavía atesora Chris y plasma a la perfección los diferentes estados compositivos por los que ha ido pasando el cantante a lo largo y ancho de su carrera.
El 'tracklisting' me ha parecido algo irregular en las primeras escuchas debido a que ciertas etapas del frontman de Soundgarden me han resbalado supinamente como el 2º y 3º de Audioslave y el penoso "Scream", pero 'ete aquí' que esas composiciones (y las restantes, claro) han ganado aquí en calado emocional y esa desnudez instrumental ha dejado paso a una interpretación vocal muy sentida y desgarrada en ocasiones que 'vela' un poco los temas que incluye aquí de aquellos albumes menores.
Por hablar más en concreto de las canciones, me han gustado mucho las interpretaciones de, curiosamente, "Ground Zero" ("Scream") y "Wide Awake" ("Revelations") que adquieren un correcto calado emocional que no me llegó en sus respectivos discos. De las versiones aquí incluidas, "Thank You" de Led Zeppelin está muy conseguida y casi parece un tema original de su repertorio (salvando las distancias, claro está); "Imagine" sin embargo, me sobra y pienso que es totalmente innecesaria y sobadísima para incluirla en el album habiendo hecho otras versiones que no son tan obvias.
"Scar On The Sky" palidece ante la enorme "Call Me A Dog" (la histérica respuesta del público es la prueba) que es una de mis favoritas, sin embargo "Can't Change Me" ("Euphoria Morning") y "I Am The Highway" ("Audioslave") son perfectos a la hora de notar la piel de gallina en tu cuerpo.
Con respecto al espacio que se le ha dado a su obra con Soundgarden aquí estoy más que escocido y me explico, "Black Hole Sun" no la aguanto demasiado ya, ha sido tan explotada en lo medios en su día e interpretada por Cornell en este mismo formato desnudo que se la podía haber ahorrado incluyendo temas menos obvios como "Outshined" (que sí ha sido incluida en esta gira) o "The Day I Tried To Live". De "Fell On Black Days" no tengo ninguna queja, otra preciosa y sentida joya de este "Songbook" que te hace recordar lo buenos tiempos pero, precisamente por eso de recordar aquello que le hizo una estrella de la música, debería de haber dejado más espacio a su sagrado repertorio con Soundgarden, ejem....¿Os imagináis "Slaves & Bulldozers" tocado con una sola guitarra?, hubiese sido curioso cuando menos.
También ha incluido dos temas nuevos como el discreto pero aceptable "Cleaning My Gun" y una versión alternativa del tema incluido en la banda sonora de "Machine Gun Preacher", "The Keeper" que me parece una cagada 'folkie' para cerrar un album tan bueno como este.
Acabaré con los temas que para mí son la joya de la corona de este trabajo, los temas de Temple Of The Dog "All Night thing" y, sobre todo, "Call Me A Dog" son dos de los puntos calientes de su directo y que se unen al excesivo "Doesn't Remind me" ("Out Of Exile") con un desbocado final intrumental y vocal.
Como conclusión, seguimos esperando ese ansiado trabajo con Soundgarden por encima de todas las cosas pero lo que está claro es que el legado y la actividad de este músico siguen muy vigentes le pese a quién le pese.
Os dejo el grandioso "Outshined" interpretado en la misma gira pero en noviembre. Y yo me pregunto ¿Cómo un tema tan intenso y carismático se quedó fuera de "Songbook"?. El final se ve algo borroso pero, ¿Qué importa? aquí tenemos uno de los temas clave de Cornell sonando como los ángeles.