NOTA: 80%
Retomemos la reseñas de series con una de esas que parecen pasar desapercibidas en la parrilla de Netflix pero que te atrapan más de lo esperado. Os hablo de The Sinner, la serie del canal yankee USA Network y que aterrizó este verano gracias a Netflix. Y digo 'desapercibida' pues el pasado período estival parece que todo el mundo veía 'dragones y zombies blancos' y no había más allá de Daeneris y Jon Snow quitando todo el protagonismo a unas cuantas series de autor, más pequeñitas y con menos medios como Ozark y la serie de hoy en cuestión. Todo el proyecto parte de su protagonista absoluta, la actriz a reivindicar, Jessica Biel, que, al parecer, harta de papeles 'sin chicha' se asocia con la productora Michelle Purple para encontrar un proyecto interesante y definitivo que de un empujón a su carrera artística, quizás demasiado eclipsada (quizás una actriz sin suerte) por ser la mujer de un tipo del que me cuesta mucho nombrar su nombre en este blog. No tardaron en encontrar Oro en la novela The Sinner de la alemana Petra Hammerfahr poniéndose manos a la obra y convirtiéndose ella misma en productora asociada.



















