Volvemos a retomar el prometido bloque 'Metal' que os prometí a principios de semana. No comencé demasiado bien con la decepción que, para un servidor, ha supuesto lo último de Soulfly y tampoco es que me quite mucho el sueño lo nuevo de Machine Head pero, al menos, esto no es una fotocopia sin más de los mejores tiempos de la banda de Robb Flynn, que es lo que, a mi entender, ha facturado Max Cavalera con su hijo Zyon.
No quiero dar una sensación demasiado crítica con Of Kingdom and Crown (2022), me he querido 'asomar' al estado actual de forma de Machine Head, sin más, tras dos discos anteriores que no me apeteció descubrir en su momento por culpa de unos singles que me dejaron muy indiferente, pero creo que el nuevo álbum es recomendable y, bueno, yo no diría que es su mejor disco desde The Blackening (2007) (a muchos se les llena la boca afirmando esto...), pero considero que estamos delante de una colección de canciones aceptable y que roza el notable...
El Sonisphere ya ha tocado a su fin queridos pupilos, el festival ha dejado a su paso alguna que otra revelación, sorpresas en positivo, pero también en negativo, y 'calladas de boca' por mi parte hacia algunas de las bandas que tocarían en el mismo.
Al festival me fuí sólo, a última hora 'El Respondón II' declinó su presencia por motivos más que justificados y nadie de los que pasa por pupilandia 'y deja santo y seña' se acercó al evento de Getafe excepto el blogger 'Beatles' que yo sepa. Tengo que agradecer desde este espacio la compañía y amistad que entablé ,desde el propio tren de cercanías a Getafe, con dos 'trashers' cojonudos, Richy y Jalle, maños 'de pro'. Joder! Desde el principio me sentí como en casa con la pasión que ya sabéis que siento por Aragón y porque me sigo sintiendo un hijo adoptado de esta gran tierra....¡pero es que toda Zaragoza estaba en Sonisphere!!!!. Haber, yo no conocía a nadie pero estos chicos no paraban de encontrarse a gente por todas partes....incluso a un 'impersonator' perfecto de Al Jourgensen (Ministry) que tuvo que pensar en lo loco que estaba un servidor cuando me arrodillé de coña para pedirle un autógrafo (...).
Bromas aparte y habiendo tomado ya posiciones rastreando mínimamente el recinto, me doy cuenta de la exquisitas condiciones en las que los dos escenarios están enclavados. Espacio más que de sobra, zonas 'frescas' y barras por todos lados para saciar la sed producida por el agobiante calor getafense, en defintiva unas condiciones óptimas para un festival de este calibre si exceptuamos algún que otro descuido 'orgánico y escatológico' en el mantenimiento de WC's.
Para ese pupilo, el Sonisphere empezó con Corrosion Of Conformity, los dos colegas que me acompañaban sabían algo de esta banda pero no pensaban que les fuese a poner las pilas tan pronto porque los de Mike Dean y compañía dieron un conciertazo. Se sucedieron sin descanso los temas de su último disco "Psychic Vampire", "Your Tomorrow", la acojonante "The Doom", la harcoreta "Rat City" y "The Moneychangers" dejando tan sólo una concesión a su carrera con Keenan con la contudente y carismática "Deliverance". Un acierto apostando por su futurible presente con est primer LP sin Pepper. Un punto negativo, a mi entender, es lo poco que disfrutaron de un escenario tan gigantesco pues los tres músicos se limitaron a un espacio muy reducido dando la sensación de cierta timidez escénica cuando están cansados de patearse festivales y clubes.
Un poco más tarde y siendo refrescado por 'cebada' en abundancia quise comprobar si Limp Bizkit volverían a dar la nota suspendiendo su actuación por la más mínima chorrada. No fue así y se puede decir que los disfruté como elemento integrante y festivo en un festival pero su repertorio más actual con "Gold Cobra" palidece ante himnos como "Nookie", "My Generation" o "Livin' It Up". Considero que su momento ha pasado y que fueron pasto de su sobreexposición. Su propuesta suena ahora desfasada y repetitiva, poco más.
Rapidamente me separé de mis colegas zaragozanos para tomar posiciones y saborear uno de los momentos más esperados de mi vida. Le tocaba el turno de KYUSS LIVES!. He de reconocer que su actuación es difícil de asimilar en un festival si no conoces su cancionero. También su sobrio show y tímido despliegue escénico pueden engañar a muchos y desilusionar a aquellos que quieren saber quienes son los creadores del sonido del desierto pero nada más lejos de la realidad, Kyuss Lives! estuvieron a la altura de su leyenda, John García nunca fue Diamond Dave pero su magnetismo y carisma siguen estando ahí y Bruno Fevery, como sustituto de Josh Homme, cumplió perfectamente su labor escupiendo arena y desierto con riffs ya míticos en el rock'n'roll. Se desgranaron andanadas llenas de 'fuzz' empezando con "Hurricane", "Green Machine" y "Thumb", nos situamos en la cresta de la dunas de Palm Springs para deleitarnos con "El Rodeo" y flipé y me emocioné a partes iguales con una atomosférica "Freedom Run" que para mí fue lo mejor de su setlist, enigmática, misteriosa, retorcida, atmosférica....No se puede pedir más.
Como anécdota y noticia a partes iguales, comprobamos que desgraciadamente Nick Oliveri ha abandonado el barco siendo sustituido por 'un amigo del desierto' llamado Billy Cordell. Esto me lo esperaba conociendo al culo inquieto de Oliveri y sabiendo de su reconciliación con Homme. Estaba claro, que, tras el litigio legal con Kyuss Lives!/Homme, no se ha querido posicionar y verse enfrentado de nuevo a Josh, Oliveri siempre ha sido una parte muy importante para Queens por mucho que le pesase en su momento al creador de "Avon".
Si a Limp Bizkit, les perdí la pista hace más de una década, a Offspring todavía estaban más lejos en el tiempo y puedo asegurar que en ciertos momentos me arrepentí de haberlos dejado de lado. La banda sonó de auténtico vicio y dieron un show festivo y sudoroso con su particular y conocido 'greatest hits' basado sobre todo en su mediático y multiplatino "Smash". Dieron a los fans lo que querían y así se lo demostró una audiencia que tenía muchas ganas de fiesta y que no paró de corear su mega-hits. Este concierto acabó por desgastarme hasta límites insospechados y me dejó tocado para lo que quedaba de velada pero bueno, lo fuimos sobrellevando con 'la savia amarilla' que todo lo cura. Un conciertazo, todo hay que decirlo, y unos temas (los menos) de sus posteriores discos que no desentonaron en ningún momento con "Come Out And Play" & Cia.
El plato fuerte está claro que eran Soundgarden, la expectación era máxima a pesar de que no se llenó hasta los topes como con Metallica al día siguiente (cosa evidente por otra parte). La banda de Seattle está más que nunca en el candelero bien por su participación estelar en la banda sonora de "The Avengers" o por saber, cada vez más a ciencia cierta, que el nuevo disco va a ser una realidad y que su retorno está sorprendiendo a propios y extraños por la calidad de sus shows. El que presencié este viernes me gustó mucho más a nivel de sonido que el que presencié en aquel triple cartel con C.O.C, Soundgarden y Metallica (época "Load"). Está claro que el protagonismo estelar lo sigue teniendo Chris Cornell aunque ya no es el 'divo' de la época de "Down On The Upside" y la banda se la nota compacta a pesar de que el hieratismo de Kim Thayil y la dejadez y pasotismo de Ben Shepperd restan emotividad a unas canciones que ya son clásicas en el mundo del rock'n'roll.
Pero no puedo ser demasiado objetivo con Soundgarden, esta banda me marcó mucho hace ya más de quince años y siempre que los tengo delante de mí la emoción me puede. El concierto estuvo chulísimo, el sonido, como ya he dicho más arriba, fue impresionante y el setlist inmejorable. Si exceptuamos la cancioncita para la banda sonora de marras, las canciones de "Badmotorfinger" (el logo del escenario, curiosamente, fue el de este disco) sonaron a auténtica gloria con un Chris Cornell dando la talla vocal a pesar de que le hayan enseñado ciertos trucos para 'parecer' y no 'ser' en las partes más exigentes de sus interpretaciones. Así, temas como "Searching With My Good Eye Closed" (con el que abrieron) seguido de un "Spoonman" machacón y el intenso y demoníaco "Jesus Christ Posse" dejaban bien a las claras su intención de robarnos el corazón a la primera y sin calentar. Su etapa pre-"Badmotorfinger" fue toda una sorpresa con los aromas 'Sabbath' por parte de "Gun", la primeriza "Hunted Down" y el hipnótico "Ugly Truth". De lo mejorcito de su actuación os lo juro. Continuando con sus 'highlights', vinieron los tesoros de "Superunknown" que me parecieron menos pasteleros que de costumbre, "Black Hole Sun" por citar el más claro, donde por fin pude ver el final eléctrico que siempre tuvo esta composición y no el acústico sólo con Cornell. Y bueno, dejando a un lado "Live To Rise" que está a un nivel inferior, muy muy inferior que todas las demás acabaron con mi tema favorito de "Badmotorfinger", sí, hablo del tremendo e insano "Slaves & Bulldozers" que me dejó completamente KO deleitándome por enésima vez con la técnica y la pegada que tiene todavía Matt Cameron y la fuerza del bajo de Shepperd que fueron, en ese tema y en muchos otros, el verdadero motor para que el lucimiento de Cornell brillase una vez más con su banda madre.
Para cerrar la jornada del viernes tuve que elegir, y mi elección fue una verdadera cagada. Hasta el último momento mi elección eran Orange Goblin y no Machine Head, su último disco no me ha gustado demasiado y sí mucho me está gustando el de los Goblin pero, no sé, supongo que me dejé llevar por 'la tralla' y quise ver un show técnico y espectacular que un show más modesto aunque corrosivo. ¡Craso Error!! Espectacularidad para con la banda si que la hubo pero únicamente, curiososo, unicamente la tuvo el excepcional juego de luces que tuvieron, nada más, el sonido fue una verdadera cagada escuchándose tan sólo el doble bombo y desapareciendo totalmente del mapa las guitarras (???), las parrafadas de Flynn me parecieron una sobrada monumental que cortaban el rollo y el ritmo constantemente. Pero lo más jodido de todo viene ahora amigos, con un disco tan irregular como "Into The Locust" no se puede basar el setlist en algo que saben perfectamente que no ha funcionado y dejar caer tan sólo dos temas de su majestuoso "Blackening" ("Beautiful Mourning" y "Halo") sin dejar espacio para (ni tan siquiera) su obligado "Davidian". No se puede hacer un bolo tan deslabazado e irregular, tan jodidamente malo y olvidable. No se puede Rob Flynn, ni se puede ni se debe.
Hasta aquí llega la crónica del viernes, en breve la del sábado.