NOTA: 85%
Lo he dicho por activa y por pasiva, estoy reconciliado y en paz con Rob Zombie desde la década pasada. No soporté que por su ego desmesurado disolviese a una de mis bandas favoritas, White Zombie, tampoco que hiciese su ombligo más grande si cabe combinando su particular y excesiva faceta como director de cine (que bien), pero que considero que le restó frescura en sus discos de principios de siglo que debería haber espaciado más. Venomous Rat Regeneration Vendor (2013) fue el primer disco en el que sentí que las cosas volvían a su sitio, que el Zombie vacilón y cachondo estaba de vuelta con esa fórmula tan suya en donde Metal Industrial, Groove Metal, Electrónica y todo tipo de monstruos y criaturas inquietantes generaban de nuevo ese brebaje tan único, personal e intransferible que sólo Rob sabe facturar. Cinco años después de The Electric Warlock Acid Witch Satanic Orgy Celebration Dispenser (2016), con una mejor gestión entre su carrera en el cine y en la música, la maquinaria vuelve a estar preparada con The Lunar Injection Kool Aid Eclipse Conspiracy (2021) así que no te queda otra que abrir la trampilla que lleva hacia el Averno porque los demonios están a punto de poblar el mundo de nuevo...

