
Aunque la crónica llegue tarde (esta última quincena de diciembre está siendo de vértigo en muchos sentidos...), todavía sigo teniendo las sensaciones y los sentimientos intactos sobre lo vivido el pasado 5 de diciembre en la Casa de La Mar de Alboraya disfrutando de PENNYROYAL TEA, el tributo al MTV Unplugged in New York de Nirvana gestado por el ínclito workaholic Pau Monteagudo (Corazones Eléctricos, Uzzhuaïa) y sus secuaces Rafa, a la caja y percusión y Héctor a la rítmica. Si hay alguien en este país que puede estar a la altura de todo un Kurt Cobain ese es sin duda Pau, porque es su banda favorita, esa que le hizo 'coger su guitarra y cantar a sus fantasmas', la que le empezó a convertir en el el músico y artistazo que es hoy en día... Salta que te cuento cositas...