
NOTA: 70%
Cada vez que Hank Von Velvete realiza un movimiento discográfico la polémica está servida, es un tipo tan carismático y con una carrera tan significativa para el rock'n'roll escandinavo y para todos aquellos (entre los que me encuentro) que aman sus lúcidas locuras que nunca va a pasar indiferente para cualquier rockero que se precie de serlo. Hank o te produce adicción o te produce animadversión hasta el vómito, ¡él es así!, o te gusta o te vas cagando leches de su radio de acción. No existe el término medio con el noruego.
Ya os hablé de su debut como solista con Egomania (2018) (reseña AQUÍ) y, si bien en un principio me descolocó algún tema, acabé venerándolo, incluso Velvete parecía más Turbonegro que Turbonegro a pesar del predominio del glam y el hard rock pomposo. Pero nuestro protagonista en realidad estaba preparándonos el terreno, 'salta' y lo catarás!!!...
