Ver esta imagen del todopoderoso e idestructible Ivan Drago de Rocky IV contrasta clarísimamente con la realidad de un combate alejado de platos y demás parafernalia cinematográfica. La carrera de Dolph Lundgren ha dado muchos tumbos, nunca ha hecho nada destacable más allá de enseñar su, por otra parte, excepcional y trabajado físico y sus trabajos reseñables se contarían con los dedos de una mano con su papel más mediático en "Rocky IV" y su duelo de titanes con Jean-Claude Van Damme en "Soldado Universal", poco más.
Parece que este hombre está viviendo una segunda juventud con 54 años y con el tirón comercial que están teniendo las dos partes de "The Expendables" ("Los Mercenarios") sobre todo la segunda, que está de estreno en nuestras pantallas y todavía no he podido verla. Gracias a Van Damme, que se ha dado mucha prisa en sacar partido de su colaboración en este 'greatest hits del músculo', tenemos a Lundgren por partida doble también en la cuarta parte de la saga "Soldado Universal" con el título "Universal Soldier: Day Of Reckoning" que será un auténtico truño pero que llenará las salas en EEUU y alguna que otra en nuestro país...¡¡¡Si es que no la editan directamente en DVD!!, todo puede ser.
Pero no nos desviemos del verdadero contenido de este post, que no deja de ser un pequeño 'deja vú' de aquel Ivan Drago que tanto me impresionó en su momento. Dolph Lundgren se ha dejado ver en algunas veladas de boxeo y en multitud de campeonatos y torneos de artes marciales, el fue una gran figura del Karate Kyokushinkai en Rusia y siempre le ha gustado este mundillo. El combate que nos ocupa se celebró en Rusia (¡qué recurrente!) en 2007 cuando Lundgren contaba con 49 años. Su contrincante es el también actor ruso Oleg Taktarov (de 39 en aquel momento) que empezó también a ser conocido en el mundillo por sus éxitos en artes marciales tan dispares como el Sambo y el Kick Boxing.
No hay que engañarse demasiado con el combate, darse de ostias se dan de ostias pero a mitad del primer asalto ya notas que hay una especia de pacto encubierto para que estos dos mulos no se hagan demasiada 'pupita'. La iniciativa la lleva Dolph y Taktarov se deja hacer en las cuerdas donde se siente más cómodo. Lo que me sorprende son 'las maneras' boxísticas de Lundgren, teniendo los movimientos de "Rocky IV" tan mimetizados en mi cerebro, parece mentira que este hombre sepa poner una guardia de boxeo con cierta corrección y que despliegue 'jabs' por doquier con tanta facilidad. Es un 'shock' ver a Ivan Drago-Lundgren siendo vulnerable y lento de movimientos y no indestructible y frio como el hielo como en la peli pero el combate se disfruta. En los intercambios de golpes gana con muchísima facilidad Taktarov, que en todo momento le deja hacer a nuestro protagonista para que se luzca, quedando patente que Dolph a venido a sudar la camiseta y a recibir algun que otro hostión bien dado a pesar de que la sensación que se me queda en todo momento es la de visionar un combate de exhibición con más contacto del habitual.