ELECTRIC WIZARD "TIME TO DIE" (2014), ENTRE TINIEBLAS ABSOLUTAS Y 'FUZZ' INFERNAL!!!


Gracias/por culpa de la insistencia de Alex P., del blog "Our Gods Are Dead", para que me metiera con los Electric Wizard por fin le ha llegado su momento, tenía que imbuirme de las tenebrosas y densísimas atmósferas llenas de malignos grumos que la banda desprende a través de sus fétidas composiciones.

Escuchar a los de Dorset (Inglaterra) no es tarea fácil (ya sólo la portada que tenéis aquí arriba acojona...), tienes que estar realmente preparado para la truculenta muralla sónica que se te viene encima así que, 'nerdies', 'gafapastas' y personas con una sensibilidad emotiva y/o religiosa seria y comprometida, amigos míos, ESTO NO ES PARA VOSOTROS...¿O sí?...

AVISO: lo que te va a poseer ahora mismo es realmente infecto, tenebroso, más oscuro que el más maligno de los infiernos y no se deja agarrar fácilmente. ¿Estás preparado para la experiencia sónica de Electric Wizard?...supongo que no...santíguate para empezar, ¡¡¡pecador!!!...



Y bien, cómo definir ESTO en pocas palabras,....los putos Electric Wizard digamos que han creado un estilo y una propuesta que se nutre principalmente de un composición que hizo historia, y ese tema es, ni más ni menos que, "Black Sabbath" de los de Iommy, Ozzy, Ward y Butler. Es mi opinión, si alguien quiere rebatírrmela estoy abierto a cualquier opinión contraria a la mía, of course...

Una banda tan consagrada como la conformada por Jus Oborn (vocals, guitar), Liz Buckingham (guitar), Clayton Burguess (bass) y Mark Greening (drums), con siete discos en su haber más éste del que os hablaré hoy, no necesitan casi presentación, son una verdadera entidad en esto del 'DOOM/STONER' con letras mayúsculas y son auténticos referentes en el estilo.


Como quiero centrarme en la música, no os voy a contar los movimientos y cambios de formación que han sufrido a lo largo de su carrera (bueno, la incorporación de Liz Backingham fue básica en 2003 para afrontar una nueva etapa), así como tampoco de las aventuras (pero también 'desventuras') que han vivido tanto Jus Oborn como sus otros dos miembros fundadores, Tim Bagshaw (ahora en Ramesses) y Marc Greening. Quien quiera saber que investigue...

"Time To Die" (2014) es, como ya apuntaba más arriba, el octavo trabajo de estudio de la banda inglesa y, al parecer, vuelve a retomar la hiper-saturación y la inmensa oscuridad de la que siempre han hecho gala tras el irregular "Black Masses" (2010) en donde quisieron 'limpiar' un poco su sonido ofreciendo resultados dispares. Siempre hablo de supuestos ya que "Time To Die" es el primer disco que escucho de ellos, pero ya sé que el siguiente que me poseerá será su emblemático "Dopethrone" (2000).



¿Y qué tenemos entre manos?. Además de todos los adjetivos oscuros habidos y por haber, hay que decir que la música de Electric Wizard no entra a la primera ni de coña, para un amante del 'stoner' como me considero pero no tanto del 'doom/metal', escuchar los dos primeros temas de este trabajo como "Incensed for the Damned" y "Time To Die" son un verdadero 'tour de force' para asimilar esos mololíticos y minimalistas riffs más saturados que el jodido ano de Belcebú. A partir de "I Am Nothing" la cosa va mejorando pero la primera escucha no me acabó de atrapar demasiado, se me hicieron algunos temas eternos, la verdad. Quizás las expectativas que tenía por los sabios consejos e indicaciones de Alex P. y Karlam eran demasiado grandes, no sé...

"Time To Die" se compone de 9 cortes la mayoría de ellos superando los 8 minutos, os podréis imaginar que Jus y Liz se lo toman con tranquilidad a la hora de ir desarrollando los pasajes instrumentales por los que nos van llevando, "Time To Die" es como tener a unos Black Sabbath con una sobredosis mortal de Ácido Lisérgico y eso se nota en los dos temas iniciales antes comentados pero también en "We Love The Dead" y  "I Am Nothing" que me suena a unos Fu-Manchu ralentizados al máximo, reptantes y venenosos.

La cosa se acelera unas pocas revoluciones dejando el 'doom' más mortecino en "Sadiowitch" y "Lucifer's Slaves" llevándonos a terrenos claramente 'stoner' y esto genera un poco más de dinamismo en la linealidad infecta y la sórdida languidez del sonido de la banda. Estos temas son mis favoritos junto a "I Am Nothing".

En conclusión, el disco ya se ha instalado en mi ADN, ya ha sido asimilado y disfrutado pero, sinceramente, considero que el 'handicap' en negativo que tiene esta banda se encuentra básicamente en el tratamiento de la voz de Jus Oborne, vale que Electric Wizard no son Truckfighters, ni Nébula, ni Jeremi Irons & The Ratgang Malibus, son otro ente más maligno, pero esa voz cavernosa, plana, garagera y sin matiz alguno le quita mucho de la 'magia negra' completa que podría tener esta banda para cerrar su 'círculo artístico maldito'.

2 comentarios:

bernardo de andres herrero dijo...

no te voy a rebatir lo de Sabbath pues es más que evidente. En todo acso me he chupado unos cuantos de estos temas y si te soy sinbcero he aguantado bastante bien es más hasta le cojo el puntilloa esos pasajes. Por lo menos la voz noe s esa jauriia estridente del doom que eso de imitar al averno con la voz no me va nada; por elc ontraio la de este cantante esta bastante bien dado el genero

PUPILO DILATADO dijo...

Bernardo - Me alegro que le hayas cogido 'el puntillo' a los temas colgados, no te lo ponen nada fácil. Compruebo también que lo que me chirría a mi con el tema de la voz, a ti no tanto, no se, pienso que una voz con más matices y mas trabajada mejoraría el producto.