NOTA: 55%
Un pequeño bloque 'Pesado' para ir quitándome discos escuchados este verano. Mira que cogí con ganas el duodécimo disco de Max Cavalera con sus Soulfly, hace ya unos cuantos que no me apetecía entrar en esa mezcla sobada y resobada de Groove Metal, Thrash y Death aderezados con los conocidos sonidos tribales del Amazonas brasileiro y he sentido curiosidad de 'asomarme' para ver en qué estado creativo se encontraba la banda. He de decir que lo disfruté en la primera escucha por la desconexión que tenía de la banda, pero a partir de la segunda y siguientes se ha desinflado en tiempo récord. Max es una institución en el Metal, un músico y personaje que revolucionó junto con Pantera y Machine Head el Metal 90's y que aportaron savia nueva y un nuevo nivel de agresión sónica inédito hasta la fecha. Por esto siempre tendrá todo mi respeto, pero creativamente, o está agotado y sin ideas o quiere seguir explotando hasta las últimas consecuencias la fórmula que le hizo famoso...

