NOTA: 60%
Soy ultra-fan de Fargo (la serie), la he seguido con obsesiva devoción y admiración en todas sus parcelas creativas, en sus surrelistas e increíbles tramas tanto en la 1ª temporada como en la 2ª, en su siempre espectacular fotografía heredada de la peli de los hermanos Cohen, en sus magníficos y bien cerrados desenlaces, en su puesta en escena,... Considero que es una serie grande, una serie de actores claro, de guión bien entramado y estudiado al milímetro para que nada cuadre en un principio, para que nada nos encaje de nada ni de nadie y agarrarnos bien por las pelotas en los dos últimos episodios. Pues bien, he acabado la tercera con un sabor agridulce que no me había pasado ni de largo con las dos anteriores temporadas. ¿Quiere decir esto que algo ha cambiado?, ¿que ya no es Fargo?, ¡para nada!, aquí mi problema viene simplemente porque la historia no me ha acabado de atrapar como sus dos predecesoras...
