TORI AMOS "NIGHT of HUNTERS", LA NUEVA PIEL DE UN PIANO.

Se me hace complicado hablar de los últimos discos de Tori Amos, no sé, pienso que hay que tener y estar en un estado mental y anímico especial para acometer una opinión más o menos fundamentada. Y es que, acostumbrado como está uno a guitarrazos, letras que muchas veces no son demasiado intelectuales y la actitud 'party all night long' y cock rocker de la mayoría de tus héroes es realmente complicado pasar un tiempo alejado del rock'n'roll más sucio y callejero.

Pues bien, este tiempo navideño no sólo me ha dado para escuchar el disco de Scott Weiland, no, nada más lejos de la realidad, me ha proporcionado el estado emocional óptimo para escuchar "Night Of Hunters" sin apagar el mp4 o el reproductor de turno antes de llegar a la mitad de disco como me estaba pasando últimamente con sus últimos lanzamientos "American Doll Posse" y "Abnormally Attracted To Sin". Incluso con "The Beekeeper" ya empezé a experimentar esa sensación de aburrimiento (aunque menos) por saturación lírica, linealidad y excesivo minutaje debido a que todos ellos contaban con casi veinte canciones. Demasiada producción y exposición podían agotar el chorro compositivo de esta mujer pero nada más lejos de la realidad ya que sigue siendo fiel a su cita discográfica cada dos años más o menos.

La nueva aventura ha tenido que ser todo un reto para la pelirroja Amos porque a través del hilo argumental de una relación rota, una musa infantil 'Annabelle' emergida de la naturaleza y del concepto de 'cazador' y 'cazado' que no pueden existir el uno sin el otro se estructura de nuevo una historia conceptual que la artista gusta mucho de plantear en su últimos trabajos. La novedad y el verdadero reto viene de la mano de la parte instrumental ya que el piano pasa a ser un acompañante de lujo entre violines, violas, oboes y contrabajos planteando, en todos y cada uno de los catorce cortes, variaciones de temas clásicos de Chopin, Schubert, Schumann, Bach y Debussy entre otros.

La artista se ha hecho acompañar en su primer trabajo para Deutsche Grammophon por un cuarteto de cuerda 'Apollon Musagète' además de tener oboe, flautas y clarinetes presentes en varios temas. ¿Y qué podemos esperar de tanta instrumentación y un concepto clásico tan claramente planteado?...¡Pues que lo ha conseguido!!. Lo digo con toda sinceridad pupilos. Me tomé este disco con muchas reservas lastrado por los aburridos (en muchos momentos) trabajos anteriores pero he vuelto a ver 'la luz de Tori Amos' a pesar de no ser un disco nada fácil y de insistir en que el estado emocional óptimo es clave para saborear de verdad un disco tan bello y hermoso como el que os planteo.

Vocalmente es absolutamente impecable con la novedad refrescante del alter ego 'Annabelle' como musa que emerge de la naturaleza para exorcizar los demonios interiores de la protagonista y que no es ni más ni menos que Natashya Hawley, la hija de once años de Tori Amos. Temas como "Snowblind", "Cactus Practice" o especialmente "Job's Coffin" (con Natashya cogiendo el testigo protagonista) son hermosos ejemplos en donde las voces se 'empastan' a la perfección en un certero cruce entre el clasicismo de la linea vocal de Tori y el sonido más pop del registro vocal de Natashya.

Con respecto a las demás composiciones la exquisitez y el buen gusto se impone con pasajes más tenebrosos y tristes caso de "Star Whisperer" o "The Chase" o la magia compositiva de la gran "Battle Of Trees" o de la no menos preciosista y extrañamente breve "Nautical Twilight".



El final del disco es bastante variadito con el toque operístico de "Night Of Hunters" y la colaboración de la que se hace llamar en el concepto del album 'musa del fuego', Kelsey Dobyns. "Seven Sisters" es el tema instrumental del disco con un comienzo estremecedor con ese piano de Tori 'in crescendo' y ese clarinete siendo el protagonista absoluto del tema.

El cierre del album se queda para "Carry", uno de los temas más cinematográficos de "Night Of Hunters" en donde los sentimientos vuelven a aflorar por enésima vez a flor de piel para constatar que Tori Amos sigue siendo una de las mejores especialistas en tocarnos la fibra más sensible.



Para finalizar destacaré el bonito diseño del libreto del CD-Book y de lo cuidada que sigue siendo la presentación visual de sus bellísimas instantáneas. Todo Poesía, todo pasión. Esto sigue siendo Tori Amos.

6 comentarios:

4 strongs winds and 7 seas dijo...

Hace tiempo que no le presto mucha atencion a la pelirroja!Me quede en su disco de versiones....Siempre emana pasión en lo que hace.
Un abrazo
Tsi/Jesse

Mr. Self Destruct dijo...

¿Qué sexy la pelirroja, eh? Gran enlace el que has puesto, tronco. Un abrazo!

PUPILO DILATADO dijo...

TSI/Jesse - No te quepa la menor duda Master!!! De vez en cuando esta mujer es puro rock'n'roll, me remito a unas declaraciones recientes arremetiendo contra las hordas 'heavies' y death-metaleras que parece que se metieron con su música a lo que ella respondió....¡¡retándolas a un duelo a muerte con la única ayuda de su piano y su privilegiada garganta!!!.

Una delicia de madonna!!!

PUPILO DILATADO dijo...

Mr. Self Destruct - Se agradece amigo, ha sido una entrada un poco costosa a la hora de tener cierto criterio a la hora de comentar.

Por cierto, jejeje, no te quedes sólo con la sexualidad de Tori, su música es más ardiente si cabe que su apariencia física.

javistone dijo...

Tori será siempre fascinante, a pesar del aburrimiento extendido en sus últimos discos (los dos últimos no los he catado) y de su nueva afición al botox. Para mí siempre será una reina.
Gran post...

PUPILO DILATADO dijo...

javistone - Se agradece el cumplido amigo. Tori Amos siempre ha ido a su rollo le pesase a quién le pesase aún a sabiendas de que perdía fans por esta última trilogía de discos con temas muy irregulares, incluso sobrantes.

Este último disco (te lo recomiendo, of course) ha hecho que me vuelva a emocionar con esta reina entre las reinas de la poesía hecha música, de la belleza más absoluta hecha canción.