Toca hacer de nuevo las maletas porque esta vez nos vamos otra vez al continente americano, o más bien no, porque nos vamos a una de las islas más famosas de aquellas latitudes, os hablo de Cuba. El colega/compañero Alberto Secades, del blog 'Común sin Sentido', ha preparado una excepcional 'gran finale' como despedida del juego 'Por Amor a la Música', pues le tocaba esta semana ser anfitrión del mismo. Su propuesta cubana es el disco de Buena Vista Social Club "BVSC" (1997), así que queda claro, toca 'aterrizar' en Cuba con toda la extensión de la palabra; una porque desconocía por completo su escena en todos los estilos, otra porque ODIO la Salsa y soy un auténtico 'neófito' con el 'Son', estilo que tampoco es que me llame demasiado.
Mi primera opción, después de haber echado un vistazo a las acojonantes 'webs' que tienen en Cuba sobre su música y sus bandas, fue la de Athanai, curiosamente conocido por codearse con Miguel Bosé, producir algún disco de Rosario Flores (...) y colaborar unos cuantos años con la banda sevillana O'Funk'Illo. No he tenido la suerte de encontrar ninguno de sus tres discos (mi tiempo esta vez era limitado) y me pesa, porque era la opción en la que me hubiese encontrado más cómodo.
En cualquier caso, ¡Ahí vamos!!.
Como ya he comentado más arriba, desconocía por completo la escena rockera y metalera de Cuba más allá de algún nombre aislado visto en algún cartel festivalero hispano de turno o en alguna referencia en 'El Popu', pero la verdad es que me he llevado una sorpresa mayúscula, quién iba a pensar que el Metal en todos sus estilos y sub-estilos predomina en la isla del desaparecido Fidel en dura pugna con la empalagosa salsa y ese 'Son Cubano' tan desconocido para este servidor. Desde luego ha sido y es un país con un problemática complicada y con muchos problemas pasados y presentes por lo que, reflexionando un poco, llegué a la conclusión de que no debería de extrañarme tanto que los estilos más duros sean una perfecta plataforma para escupir una música llena de proclamas políticas y denuncia social. Cuba tiene de todo esto y mucho más.
La banda que nos ocupa en Pupilandia esta semana es Médula, naturales de Pinar del Rio (provincia más occidental de la isla). Formada de las cenizas de Trauma, una banda 'trash' con toques 'death/doom' que dió mucho que hablar en el país a mitad de los 90's, su resurgimiento como Médula se produce en 2004 con tres ex-Trauma's, el guitarrista y lider creativo Reinaldo Porra, el cantante de los mil proyectos,Ernesto "Pistola" Rivera, y el batería Yusel González al que inmeditamente se les une Jorge López al bajo. El cambio de sonoridad fue buscado intencionadamente pues querían para Médula unas sonoridades más modernas en la línea del Metal 90's con unos ramalazos Hardcore implacables.
No tardaron en hacerse un hueco en los festivales más cañeros de la ciudad, para pasar, en cuestión de año y medio, a aparecer en los festivales y eventos musicales más importantes del país con varias apariciones en la televisión nacional y múltiples invitaciones en los programas más cañeros de las emisoras cubanas. Debido a su gran actividad en directo, tan sólo se meten en el estudio para grabar 'demos' y colaboraciones en todo tipo de recopilatorios de bandas cubanas hasta 2010, por cierto todo autoproducido y editado por ellos. Su discografía, evidentemente, se limita a tan sólo dos discos, "Hablar de Frente" (2010) y el homónimo "Médula" (2011) del que venimos a hablar aquí hoy. También los lp's son 'make yourself''.
"Médula" no es un disco para amantes de la suavidad musical y las melodías cristalinas. El album es el arma perfecta para lanzar proclamas reivindicativas sobre la problemática del país (el tema principal de sus letras) con la lanzadera de una música de riffs cortantes y pesados y la guturalidad de la voz de "Pistola", muy 'sludge', brutal, parecida a la de Vikingo MD de Narco.
El album empieza con una curiosa y épica 'intro' de poco más de tres minutos, muy cinematográfica, que nos va a introducir de lleno en el Hardcore/Metal con un cambio de ritmo muy 'Stoner'. Temas a destacar hay unos cuantos, "Hardcore 100%" con su machacón riff y clara fijación por Biohazard pero sobre todo por Stuck Mojo. En esta línea se encontraría también temas como "La Eskuela" o el bien entendido Hardcore/Metal de "Lo que aprendí en el Infierno" que muta por momentos en 'grindcore'.
Uno de los temas que consideraría bandera de este trabajo sería "El Peso de la Isla", muy Deftones, con una letra bien clara y enfadada. El estribillo es toda una declaración de principios de lo que sienten estos tipos en sus carnes en una país/isla aislado en tantos sentidos.
También destacaré el 'rap metal' de "+Krudo" en donde se huele a Narco pero también a O'Funk'Illo. Otro tema con una letra para hacerte pensar en 'la mierda' que les rodea.
No diré más, los temas que me quedan son un buen ejercicio de Metal 90's y mala ostia en donde, por momentos, pueden recordar (que no copiar) a Nailbomb, a Sociedad Alkohólica, a Biohazard, a los comienzos de Corrosion Of Conformity, al primer disco de Hamlet, etc,...
Desde luego, lo que está claro es que sus directos están muy lejos de ser aburridos con el torrente sónico imperante y la muralla de riffs que se despliega ante tus ojos....

